En el primer plato de recetas encontramos una hortaliza perteneciente a la familia de las cucurbitáceas, me refiero al calabacín.
Esta familia comprende alrededor de unas 900 especies de plantas, en su mayoría herbáceas, trepadoras o rastreras, que producen frutos gruesos y cuya protección externa está constituida por una corteza firme.
Los frutos como el melón y la sandía pertenecen a esta misma familia, así como la calabaza o el pepino. Dentro de la especie ‘cucúrbita pepo’ se pueden distinguir dos subespecies: ovífera y pepo. A esta última pertenece el calabacín. El fruto del pepo es de forma esférica y de gran tamaño, de color amarillo o anaranjado y sabor dulce. La ovífera, le confiere una forma más variable, y su tamaño va de mediano a pequeño, distinguiéndose un sabor amargo. También existe otro tipo de calabacín denominado ‘minicalabacín’, no pudiéndole considerar como una variedad más, ya que tan solo se trata de un calabacín de recolección temprana.
Los calabacines pueden clasificarse en dos grupos en función de su color: calabacín oscuro (es color verde o negro y tiene forma cilíndrica). Al calabacín verde se le denomina ‘Sofía’, y al de color negro brillante ‘Samara’. Hay otro tipo de calabacín de tipo claro, donde los frutos son de color gris y gris verdoso. Dentro de esta también existen distintos tipos: calabacín grison (variedad de calabacín verde claro con puntos grises), y por último la variedad verde muy claro, que recibe el nombre de ‘Clarita’.
A la hora de la compra elija aquellos que presenten firmeza al tacto, compactos y exentos de manchas en la piel, pequeños, medianos y con peso, en relación con su tamaño. Aquellos que sean demasiado grandes es conveniente rechazarlos, ya que suelen tener demasiadas pepitas y la carne es más áspera. El principal componente del calabacín es el agua, seguido de hidratos de carbono y una cantidad escasa de grasa y proteínas.
La presencia de fibra es moderada, sin embargo el bajo aporte calórico le hace ser idóneo para incluir en dietas que estén sometidas a regímenes por exceso de peso. En l contenido vitamínico del calabacín destacan de forma discreta los folatos, la vitamina C, y las vitaminas del grupo B; como B1, B2 y B6 pero en menor proporción.





