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Las patatas

Castilla y León es la primera productora española de patatas

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02/10/2011

El transporte de los productos, también los agroalimentarios, es la principal fuente de contaminación y es uno de los mayores generadores de emisiones de CO2. Por esa razón, es aconsejable consumir alimentos procedentes de lugares próximos a la localidad de residencia. En este caso concreto hablamos de las patatas de Castilla y León porque se trata de uno de los productos básicos más consumidos. Además de su probada calidad, el sector tiene mucho peso para la economía regional puesto que da trabajo a 7.000 personas. De ahí, la importancia de consumir patatas de la región.
En un mundo cada vez más globalizado han surgido tendencias que impulsan a huir de los alimentos producidos a kilómetros de distancia. Hay ejemplos sobrecogedores, como el salmón pescado en Noruega que viaja a China, antes de regresar a su lugar de origen y ser distribuidos por todos los mercados del mundo. Los camiones y barcos recorren kilómetros y kilómetros antes de llegar al plato del consumidor con los correspondientes costes económicos, el aumento de las emisiones que dañan la capa de ozono y el peligro de contaminaciones alimentarias.


El escritor Gustavo Duch, en su último libro, 'Bajo sospecha', defiende la necesidad de proteger la agricultura localista o campesina, como la define el autor, la única que desde su punto de vista tiene futuro. Una agricultura que deja menos residuos y garantiza el futuro económico y social de las zonas rurales. El responsable de Veterinarios sin Fronteras recurre a una especie de proverbio africano muy gráfico: «Mucha gente pequeña, en muchos lugares pequeños, cultivarán pequeños huertos…que alimentarán al mundo».


Casi durante todo el año el consumidor puede encontrar todo tipo de frutas y verduras porque se han roto las barreras estacionales, debido a los cultivos en invernaderos y al traslado internacional desde otras zonas productoras. Sin embargo, hay muchos puntos que empujan a mantener las costumbres. ¿Cuántas veces se escucha «estos tomates no saben a nada»? Al comprar patatas de los productores de Castilla y León, es más fácil que sean frescas, sabrosas y duraderas.


El sector de la patata da trabajo en Castilla y León a alrededor de 7.000 personas, entre ellos 5.200 cultivadores, además de los empleos de las empresas de riego, semillas, fitosanitarios y de maquinaria. La realidad es que muchas familias de la región dependen de este sector, de manera que su consumo favorece el desarrollo sostenible de los productores locales.


Los agricultores castellanos y leoneses siembran 960.000 toneladas de patatas en 23.600 hectáreas y su comercialización genera 142 millones de euros. Una cifra superior a los 104 millones de euros que generan las frutas y los 104 millones, el resto de hortalizas. Eso significa que las patatas aportan el 41% del total del valor de producción de las hortalizas y las frutas.


Los productores de Castilla y León siembran una de cada tres patatas que se producen en España.
El impacto medioambiental del transporte de productos es innegable, pero además los defensores del consumo de productos cercanos señalan otros aspectos muy importantes, como la supervivencia de las especies autóctonas, a veces puesta en peligro.  Existen cerca de doscientas variedades de patatas, con sus peculiares sabores, aromas y texturas. En Castilla y León, las principales variedades de patatas que se cultivas son Agria, Monalisa, Hermes, Jaerla, Ágata, Kennebec, Asterix, Lady Clair, Red Pontiac, Spunta y Caesar.


El consumo de patatas de Castilla y León también es aconsejable porque los nutricionistas la consideran un producto muy saludable y rechazan el tópico de que engordan. La patata es rica en hidratos de carbono de absorción lenta, imprescindibles para el aporte de energía. Contiene tres cuartas partes de agua y una baja cantidad de grasa (0,1 por cada 100 gramos). Además,  aporta ácido fólico, potasio, muy poco sodio y vitamina C.

Distribuidas por 4.000 tiendas españolas


La Consejería de Agricultura y Ganadería de Castilla y León acaba de firmar un acuerdo con diez grandes cadenas de distribución que venderán las patatas producidas por los agricultores de la región en más de 4.000 tiendas repartidas por toda la geografía nacional. Las empresas firmantes de este acuerdo, que contempla la posibilidad de usar la marca Tierra de Sabor para las patatas premium, son Alcampo, Carrefour, El Corte Inglés, Eroski, El Árbol, Gadis, Mercadona, Pascual Hermanos, Sabeco y Semark (Lupa).

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