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Patatas

4.000 establecimientos venderán las patatas de Castilla y León

24/09/2011
ELENA R. COSTILLA

«No tiene sentido que se vendan patatas a 0,20 euros el kilo, cuando una patata lavada, por ejemplo, tiene un coste de producción de 0,50 o 0,60» y el consumidor debe ser consciente de que «perjudica a la cadena de valor» comprando tan barato. Con este ejemplo, la consejera de Agricultura y Ganadería de Castilla y León, Silvia Clemente, dibujó la realidad a la que se enfrentan miles de agricultores de la comunidad que siembran patata y pierden dinero al venderla. Para ponerle fin y garantizar que este producto se venda a un «precio justo», la Consejería suscribió ayer un acuerdo para fomentar en toda España la venta de este producto en octubre y noviembre, un acuerdo que se rubricó con diez cadenas de distribución: Alcampo, Carrefour, El Corte Inglés, Eroski, Grupo El Árbol, Gadis, Mercadona, Pascual Hermanos, Sabeco, y Semark (Lupa), y también con tres de las principales asociaciones del sector de la gran distribución nacional: la Asociación de Cadenas Españolas de Supermercados (ACES), la Asociación Nacional de Grandes Empresas de Distribución (ANGED) y la Asociación Española de Distribuidores, además de Autoservicios y Supermercados (ASEDAS). En total las patatas de esta tierra se venderán en 4.000 puntos de venta.

Las cadenas de distribución, expuso Clemente, juegan un papel «fundamental» porque son las que deciden el precio al que se vende al consumidor y son las que tienen que «velar» para que ese precio no esté por debajo «del de la cadena de valor».

El convenio responde a un compromiso adquirido en la última reunión de la Mesa de la Patata de Castilla y León y, según la consejera, es la «única opción para salvar la campaña» y vender el excedente de producción en los próximos dos meses. Además de vender patatas a precios justos, se busca otro objetivo, que Castilla y León (que es la primera productora nacional de este tubérculo) venda en España su producción porque «no tiene sentido que, si hay patatas de aquí, vengan otras de fuera».

Este sector emplea en Castilla y León a 5.000 personas que, destacó Clemente, hacen un «gran esfuerzo» porque es el producto con un mayor coste, en torno a 6.000 euros por hectárea, el doble que el siguiente en la lista, la remolacha.

Para evitar llegar a precios tan bajos, la consejera animó a los productores a que la próxima campaña suscriban contratos con las empresas a las que venden las patatas porque así «se puede fijar el precio y eso quiere decir que se cubren los costes de producción». El contrato es «la herramienta de seguridad» que garantiza los precios.

El acuerdo suscrito con las cadenas de distribución se extenderá también a la promoción de las hortalizas de Castilla y León.

Las reacciones

Desde las organizaciones profesionales agrarias no tardaron en llegar las reacciones. Para Asaja, el acuerdo es positivo pero, su presidente en Castilla y León, Donaciano Dujo, advierte que «permanecerán alerta». Además hizo un llamamiento a los consumidores para que «sean patriotas y consuman patata española» en lugar de adquirir patata francesa, un acto que empobrece España.
Por su parte UCCL lamentó que el acuerdo se haya hecho fuera de la Mesa Regional de la Patata y criticó la «indefinición» sobre el precio que van a percibir.

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