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Denominación de Origen

Vinos de la Tierra de Castilla y León

La mención “Vino de la Tierra de Castilla y León”, surge en el año 2000 promovida por un grupo de grandes bodegueros de la región, que solicitan la creación de esta indicación geográfica a la Junta de Castilla y León.

Los motivos que impulsaron la creación de esta mención fueron la necesidad de canalizar, como vino de calidad, una gran parte de vino elaborado en la Comunidad. Así mismo permitía a las bodegas aprovisionarse de uva de esta amplia zona, garantizando la estabilidad de precios y la calidad de la uva y por tanto de los vinos.

En julio del 2000, estos mismos bodegueros constituyeron la Asociación de bodegas elaboradoras y embotelladoras de Vino de la Tierra de Castilla y León, ASOVINTCAL.

Todas las bodegas pertenecientes a esta asociación, son poseedoras de la más rica y larga tradición vitivinícola, que se remonta en muchos casos a bodegas centenarias. Amplios conocimientos enológicos se han ido comunicando de padres a hijos con el paso del tiempo, sin que esto sea freno para las más modernas instalaciones y equipaciones tecnológicas con que cuentan nuestras bodegas, modelos en lo relativo a la aplicación de las nuevas tecnologías a la enología.

Uno de los pilares esenciales que permiten que los Vinos de la Tierra de Castilla y León, destaquen por su alta calidad es la selección de la uva, materia prima con que elaborar nuestros vinos. Esta selección, que empieza en el viñedo y se realiza durante todo el año, eliminando los excesos de carga y mediante podas adecuadas, culmina con la experta recogida de los vendimiadores que desechan los racimos inmaduros y con el menor síntoma de ataques fúngicos y enfermedades. Posteriormente y cada día con mayor frecuencia, una mesa de selección a la entrada de la bodega retira las hojas así como las uvas que no sean dignas de transformarse en un buen vino.

Los vinos de la tierra de Castilla y León están sometidos a un riguroso control, por parte de entidades privadas certificadoras de calidad, que comprende todas las fases de producción. El control abarca desde los exámenes a la bodega en vendimias, toma de muestras, análisis físico – químicos y organolépticos por prestigiosos enólogos que constituyen los paneles de cata encargados de que sólo los mejores vinos puedan merecer el marchamo de calidad que representan las contraetiquetas o tirillas numeradas que aparecen en nuestras botellas.

Dicha contraetiqueta o tirilla, que son los dos formatos posibles, pueden ser de dos colores. Todos aquellos vinos jóvenes, como son los blancos, rosados y tintos sin crianza en barricas de roble, llevan la contraetiqueta de color azul. Mientras que aquellos vinos que han pasado largos meses de su crianza en barricas de roble, en lo más profundo de las bodegas, donde han ido envejeciendo, llevan una contraetiqueta de color rojo.

La calidad, el control, la selección, la gran profesionalidad de los mejores enólogos junto a los criterios de trabajo más avanzados y a la vez tradicionales, hacen que estos vinos gocen de una inmejorable imagen. Los vinos de la Tierra de Castilla y León poseen un amplio abanico de tipos de vinos; blancos, rosados, tintos jóvenes, dulces, semidulces y los tintos sometidos a crianza en barricas de roble, que permiten disfrutar de su consumo en cualquier ocasión.

Ficha técnica
Dirección:

C/ Mariano García Abril, 6 - Bajo
47014

Web: www.asovintcal.com
Año de creación: